domingo, 19 de septiembre de 2010
SOBRE TODO ME ARREPIENTO DE MI MODERACIÓN
Lo que sigue a continuación es la declaración de Peter Young el 8 de noviembre del 2005, el día del juicio. Igual que hizo Peter, improvisaremos, el texto que sigue no es una transcripción textual, es una transcricpción aproximada, basada en sus notas y en la memoria de la gente que estaba dentro de la sala apoyándole.
'Este es el momento que normalmente el acusado expresa su arrepentimiento por los crímenes que ha cometido, déjenme que me exprese porque yo no estoy arrepentido. Estoy aquí hoy para ser sentenciado por mi participación en la liberación de visones de 6 granjas peleteras. Me arrepiento que sólo fueran 6. Estoy aquí hoy para ser sentenciado por mi participación en la liberación de 8.000 visones de dichas granjas. Me arrepiento que solo fueran 8.000. Tengo conocimiento que de esas 6 granjas sólo cerraron 2. Me arrepiento que sólo fueran 2.
Sobre todo me arrepiento de mi moderación, porque independientemente del daño que causáramos a esos negocios, si esas granjas continúan abiertas, si tan sólo un animal fue dejado atrás, entonces es que no fue suficiente.
No pretendo librarme de las consecuencias de estos actos suplicando misericordia o apelando a la conciencia de la sala, porque si este sistema tuviera conciencia yo no estaría aquí, en mi lugar estarían todos los carniceros, vivisectores y los granjeros de pieles de todo el mundo.
Pienso seguir con la cabeza en alto en esta sala, que me verá enjaulado por un acto de conciencia. Tampoco daré el placer a los granjeros de pieles que hay en esta sala de verme cabizbajo delante de ellos. Todas esas personas cuyas granjas visité en 1997, dejarme deciros esto a la cara por primera vez, fue un placer atacar vuestras granjas y liberar a esos animales que tenéis enjaulados. Es ante ellos ante quien respondo, no ante vosotros o ante este tribunal. Recordaré las noches que entré a vuestra propiedad como la mejor experiencia de mi vida.
Y a los granjeros u otros sádicos que lean mis palabras en el futuro y se rían de mi suerte, recordad: Hemos dejado a más granjeros en bancarrota que vosotros activistas habéis conseguido encerrar. No lo olvidéis.
Dejadme dar las gracias a todas las personas que han venido a apoyarme en este juicio. Mi último deseo antes de volver a la cárcel es que cada uno de vosotros se dirija a una granja de pieles esta noche, tiren a bajo las vallas y abran todas las jaulas.
Esto es todo'
8 de noviembre del 2005
Peter Daniel Young
jueves, 15 de julio de 2010
SEÑOR Y SEÑORA MATANZA
Hace un año, cuando comencé a involucrarme con la liberación animal, este tema fue uno de los primeros que escuche al respecto. Hoy, un año después, le rindo este humilde homenaje, compartiéndolo con ustedes.
Música: Animinimalista
Letra: Animinimalista con partes de Mano Negra.

Una intervención a la canción de mano negra que denuncia el poder de los terratenientes, políticos, etc.
Quise con esta versión ampliar la critica al autoritarismo que la mayor parte de lxs humanxs ejercen sobre animales no humanos. Además me da bronca esa esquizofrenia moral de la sociedad que “protege” animales en extinción o llamados domésticos y el resto se los explota
El decide lo que va, dice lo que no será, decide quién la paga dice quien sufrirá,
Esa tierra y ese pobre animal son propiedad del señor y de la señora matanza.
Seré sincero aquí, se están muriendo allí,
Y vos sonriéndome, decís que los queres.
Y eso está mal, esta re mal, están tan mal que me hace mal.
No son tu propiedad, pero vos te adueñas,
Quieren vivir en paz, y vos cortas su libertad.
Y eso está mal, esta re mal, están tan mal que me hacen mal.
Y eso está mal, eso está mal,
Y eso está mal, está mal.
El decide lo que va, dice lo que no será, decide quién la paga dice quien sufrirá,
Esa tierra y ese animal son propiedad del señor y la señora matanza,
también de sus hijos, sus tíos, abuelos,… especistas, egoístas.
Y a mi niero llevan para el matadero, y a mi niero llevan para el matadero.
jueves, 18 de febrero de 2010
LA LUCHA DE LOS QUE NO TIENEN VOZ
A mis 7 años, mi papa me llevo junto a otras familias amigas a pescar a un lago. Lo curioso es que este lago era propiedad de un restaurante y la modalidad consistía en pescar a tu alimento, para darlo al cocinero y este lo prepare para sus comensales.Cuando me toco tener al pez, que yo mismo había arrebatado de su hábitat, entre mis manos, sentí una profunda lastima. Sus branquias abriéndose y cerrándose compulsivamente en un ahogado anhelo por respirar, su cuerpo frenético moviéndose desesperado, su boca que intentaba modular un grito de angustia, un grito de terror que se perdía en la carencia de sonido. Y aún sin manifestación sonora, no pude ser indiferente a la situación, mis ojos me obligaban a ser conciente de lo brutal de mi acto.
Devolví al pobre animal al lago, e inmediatamente le dije a mi papa que no quería comer más animales. Pero... como era de esperarse, siendo tan niño los argumentos se doblan como un frágil tallo, y los dogmas de nuestros antecesores (y de toda nuestra sociedad) caen sobre nosotros como un incuestionable paralogismo que nace del conformismo y la ignorancia. Y para nuestra desgracia se viste de virtuoso en la tradición, que no es más que una costumbre ciega que el tiempo arrastro hasta nosotros.
Papa - Hijito, en la naturaleza hay animales carnívoros y herbívoros, nosotros somos carnívoros y tenemos que comer carne.
Hijo - Pero ¿Si Dios nos hubiese hecho peces en vez de humanos? no nos gustaría que nos coman.
Papa - Pero Dios nos hizo humanos.
Me negué a comer los cadáveres de los peces que hace poco tiempo había visto con vida. Comí entonces mis verduras, y no falto el adulto que se acerco a mi mesa y me dijo:
Adulto - Claro, al pez no lo comes, pero a la planta si te la comes. ¿No vale la vida de la planta?
En ese entonces, tan niño y sin haberlo pensado con tiempo, no supe que contestar. Hoy le explicaría que las plantas no tienen sistema nervioso, ergo, capacidad de sentir placeres o sufrimientos y tampoco tienen conciencia de si mismas. Los animales si sienten, si pueden sufrir y también pueden disfrutar, y por lo tanto generar intereses y emociones, como los animales humanos.
Demore 13 años en tomar el coraje que había tenido cuando niño y enfrentarme a la situación.
Es necesario devolver con una mirada ética y comprender que los animales no son ni alimento, ni vestimenta, ni entretenimiento, ni objetos para la experimentación. Compañeros en este mundo.
La transformación de nuestro entorno en pos de la liberación animal y humana no es solo una posibilidad, es un deber.
“Desde una edad temprana he rechazado el uso de la carne y llegará el día en que hombres como yo, verán el asesinato de animales como ven el asesinato de personas”. Leonardo Da Vinci (1452 -1519).